lunes, 30 de agosto de 2010

Comunicado De Los Estudiantes de La Escuela Normal Nº 4


Los estudiantes de la Escuela Normal Superior Nº 4 resolvimos en asamblea realizar la medida de toma desde el pasado 23 de agosto hasta tiempo indefinido para manifestarnos en desacuerdo con las políticas de vaciamiento de la educación pública llevadas a cabo por la gestión actual del gobierno de la ciudad.



Los reclamos por los que nos manifestamos son:

  1. Reformas edilicias: Nuestra escuela está en prioridad edilicia desde hace diez años. Durante esos diez años todos los problemas que tiene el edificio fueron agravándose hasta llegar a un punto crítico en el año 2009. Tuvimos filtraciones. El colegio se inundó. El agua se filtraba hasta el subsuelo. Se cayeron pedazos de mampostería. Una caldera dejó de funcionar y privó a la mitad de la escuela de calefacción. La mayoría de las aulas quedaron inutilizadas y tuvimos que tener clases de a varios cursos juntos, o en el patio.

    Durante todo el año pasado llevamos adelante medidas para intentar hacer de nuestro edificio un lugar seguro. La respuesta fue lenta e insuficiente. Mandamos petitorios y cartas. Tuvimos infinitas reuniones con infinitos funcionarios del Ministerio de Educación y también en la Legislatura, así como con el arquitecto y la empresa responsables de la obra. Cortamos Rivadavia en la esquina del colegio junto con otras escuelas de la zona para llevar el conflicto al saber del barrio y marchamos a la Legislatura.

    Todo el conjunto de medidas confluyó en un abrazo simbólico a la escuela del que participaron vecinos, alumnos, docentes, directivos y padres, realizado durante un período de 2 días en que los profesores decidieron suspender las clases por considerar inutilizable el establecimiento. Logramos entonces que picaran la mampostería que se estaba cayendo y que repararan la membrana del techo para que no haya filtraciones, pero todo de manera precaria y a las apuradas. Entonces vino el recorte de presupuesto, y no volvimos a saber más nada del arquitecto, de la empresa ni de nadie.

  2. Presupuesto: A fines del año pasado nos enteramos de que el presupuesto edilicio destinado a la escuela pública iba a recortarse a la mitad, y luego de que el presupuesto total destinado a la educación iba a partirse en dos. También supimos que esa mitad que nos estaban quitando a nosotros iba a ir a parar al subsidio de la educación privada. Esto es una clara manifestación de la clase de prioridades que tiene el gobierno de la ciudad. Se favorece a un espacio que no es de todos y para todos, sino del que puede pagar y para el que paga. La realidad es que la mayoría de las personas en edad escolar no tienen la posibilidad de pagar su educación, y que si la tuvieran aún así sería injusto. La educación pública nos brinda una oportunidad única que es la de la autogestión y la colaboración en comunidad. Todos nos esforzamos por mantenerla y mejorarla, y todos nos beneficiamos con ella. Es un aprendizaje excepcional el de hacerse cargo de nuestro propio espacio. Nos forma como ciudadanos y nos vuelve capaces de construír nuestra libertad. Es evidente que el objetivo de la actual gestión no es formar ciudadanos libres.

  3. Becas accesibles en tiempo y forma: Las becas son la herramienta clave para incluír a muchos sectores de la sociedad en la escuela y están siendo entregadas tarde y por internet. Los chicos que necesitan las becas no acostumbran poder pagar fibertel ni tener la disponibilidad de tiempo y dinero para encargarse de la montaña de burocracia previa que implica pedir una beca. La primer cuota de la beca debe llegar en marzo y llega en julio, cuando ya las familias se endeudaron para pagar los materiales para que sus hijos no pierdan la oportunidad de aprender. La segunda debe llegar en agosto, y llega en noviembre, cuando las clases ya terminaron.

  4. Viandas suficientes y en buen estado: La vianda que llega a los colegios consta de un sanguche misterioso hecho de símil jamón o símil pollo, una fruta y un alfajor ocasional. Si consideramos que los chicos que piden la vianda no comen nada más en toda la jornada, no estaríamos alimentándolos sino engañando sus estómagos. Las viandas llegan muchas veces en mal estado o en cantidad insuficiente. En nuestra escuela hemos visto a cuatro chicos compartiendo una sola manzana, y también hemos visto a otros investigando el musgo en las frutas, para ver de dónde pueden sacar un cachito comible.

    Todas estas cuestiones nos han dejado en claro las inteciones que tiene la gestión actual con la educación pública. Pero el hecho de que al día de hoy haya veintitrés colegios tomados en simultáneo en toda la ciudad es clara manifestación de que la comunidad educativa no retrocede y no permitirá que se la desmantele.


Por todo esto intimamos al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a la reflexión, porque si el objetivo es gobernar ciudadanos que se hagan cargo de su ciudadanía, la educación pública es clave. Pero si, en cambio, el interés de la gestión actual no es el bien común, su trabajo no debería ser el de funcionarios públicos, sino el de ejecutivos en una empresa privada.

Estudiantes de la Escuela Normal Nº 4, Buenos Aires, 24 de agosto de 2010.


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